Nuestra historia comienza allá por el año 1.977, con la vuelta de los Carnavales al mes de Febrero, por aquella época un grupo pequeño todavía de amigos, con sus respectivas parejas nos divertíamos en los Carnavales, pues como lo hacían numerosas personas, es decir, nos dedicábamos a ir por la calle cantando tangos y pasodobles de los autores más admirados por aquella época, así fueron transcurriendo sucesivos carnavales hasta que en el año 1.980, decidimos disfrazarnos por vez primera y darle un título a nuestra agrupación: "GASPAR EL GUSANILLO DEL CARNAVAL", aunque años más tarde se nos recordó como "JOMEINI Y SUS SECUACES", por aquello que íbamos representando precisamente a ese personaje. A la vez llevábamos nuestro corto pero propio repertorio que se asemejaba más al de un coro, por aquello de llevar tangos, que al de una chirigota. Es decir, nos convertimos ese año en la segunda agrupación familiar que salía a la calle, pues la primera lo había hecho un año antes y fue la denominada "EL LETE Y SUS CASTAS", precisamente de la Peña "EL LETE", aunque con la diferencia que esta iba en plan charanga y nosotros como coro a pie.
    Recuerdo que ensayábamos los sábados en una casa particular, precisamente la mía, en la que nos reuníamos para ello y más que ensayar nos hartábamos de reír con los follones que se organizaban.
    Y ahí nos vimos nosotros, ninguno con idea de lo que era afinar un coro, sino escuchen esta anécdota:
"Estando un día ensayando no nos salía una estrofa de uno de los tangos y uno de los más serios del grupo que además no estaba en aquél tiempo muy integrado, estaba escuchando desde una rincón de la casa, nos dijo muy serio "eso hay que subirlo de tono y empezar en Do Mayor" y todos nosotros pensamos que habíamos encontrado a alguien que sabía algo de esto".
    Más tarde comprobaríamos que fue una broma que nos gasto y que no sólo no sabía más, sino que no tenía ni idea de lo que iba la cosa.
    Lo que si es verdad que pasamos unos carnavales muy buenos, incluso salimos en la Cabalgata en una batea que nos cedió el Ayuntamiento, que de frágil que era, cuando estábamos todos arriba parecía que se iba a partir en dos.
    Por lo tanto, esta primera experiencia en el Carnaval nos dio pie para pensar que al año siguiente haríamos lo mismo pero con más tiempo, ensayaríamos más días y nos lo tomaríamos más en serio, pero sin pensar en absoluto que a partir de ese año nos convertiríamos en el CORO MIXTO del Carnaval de Cádiz y así fue como comenzó la historia de nuestro coro.